Todos estos libros, que presento por secciones emocionales y vivenciales, han sido mis viajes.
Algunos dejaron marcas profundas, de otros solo guardo algunos detalles, pero todos ellos me hicieron viajar, soñar, amar, sentir más allá de la realidad.
Alana Stone
HAY LIBROS QUE LLEGAN A NOSOTROS
CUANDO ESTAMOS PREPARADOS PARA ENCONTRARLOS
¿CÓMO ELIGES UN LIBRO?
Un libro puede ampliar el mundo, cambiar una mirada o acompañarnos en el momento preciso. Las historias permanecen incluso cuando casi todo lo demás pasa de largo. Algunas llegan a formar parte de nosotros y regresan una y otra vez, muchos años después de haberlas leído.
¿Cómo eliges un libro?
¿Por la portada? ¿Por el título? ¿Por el autor? ¿Por la editorial? ¿Por una recomendación? ¿Por la publicidad? ¿Por el precio?
¿Y cuántas veces te has equivocado?
Yo también elegí así durante mucho tiempo.
Hoy solo sigo un criterio: la intuición.
A veces la ignoramos, pero cuando un libro es para ti, empieza a aparecer una y otra vez. Lo encuentras en una conversación, en una librería, en una reseña o en un escaparate. Parece rodeado de pequeñas casualidades hasta que, sin saber muy bien por qué, decides abrirlo.
¿Te ha ocurrido alguna vez?
Con el tiempo he descubierto que esa intuición se afina cuanto más lees. Se convierte en una especie de brújula silenciosa que rara vez se equivoca.
Por eso, cuando busques tu próxima lectura, no tengas prisa.
Recorre librerías físicas o virtuales. Explora catálogos. Detente en aquellos libros que llaman tu atención sin una razón evidente. Vuelve a ellos. Obsérvalos de nuevo.
A veces hay un libro que no puedes dejar de mirar.
No sabes por qué.
Pero, de algún modo, sabes que es ese.
Y pocas cosas resultan tan maravillosas como dejarse llevar por esa curiosidad, porque suele conducirnos hasta historias capaces de permanecer con nosotros mucho después de haber cerrado la última página.